En Manayú, cada pieza está diseñada para acompañarte durante años y formar parte de tu historia.
• Evita el contacto con agua y humedad, que pueden dañar la tela y aflojar la costura del nácar.
• No tires de las piezas de nácar ni las manipules con fuerza, para que no se suelten.
• Evita cargarlo con peso excesivo.
• Limpia el asa de madera con un paño seco; evita el contacto directo con el sol durante horas prolongadas para que no pierda su color.
• Guárdalo en un lugar seco, evitando que roce con objetos que puedan enganchar el nácar.
Con estos cuidados, conservará su brillo y su forma durante mucho tiempo.