En Manayú, cada pieza está diseñada para acompañarte durante años y formar parte de tu historia.
• Si se moja, déjalo secar al aire y a la sombra, nunca al sol directo ni con fuentes de calor.
• Evita doblarlo o aplastarlo para que mantenga su forma.
• Guárdalo en un lugar seco, a ser posible colgado o sobre una superficie plana.
• Limpia el polvo con un paño seco o un cepillo suave.
Con estos cuidados, tu sombrero te acompañará muchos veranos más.